Aston Martin DB7
Este coche tiene una curiosa historia dentro del mundo de
los coches clásicos. Aston Martin es una firma pionera
en la confección de coches deportivos y el modelo DB/
le debe su nombre a las iniciales del dueño de la compañía,
Sir David Brown. Veintitrés años separan al
modelo DB7 (creado en 1994) de su antecesor, el DB6, que fue
creado allá por 1971.
Los coches Aston Martin son definidos por la prensa especializada
y por los amantes de los coches clásicos como “los
Rolls-Royce de los coches deportivos”, nombre que
se ha ganado a base de su cuidada confección que
no deja librado al azar ningún detalle por mínimo
que parezca. Una característica primordial de los
coches Aston Martin es el lujo de los interiores (reflejados
en cada elemento y en su funcionalidad) y el carácter
artesanal de cada modelo.
Dentro de los modelos de coches Aston Martin, el modelo
DB7 es, para los especialistas, el que muestra menos originalidad
y el que cuenta con menos elementos puros y exclusivos de
su diseño. Aún así, cuenta con una
serie de particularidades y elementos propios que lo vuelven
único. Para empezar, debe consignarse que el DB7
cuenta con un motor de seis (6) cilindros desarrollado en
línea de aluminio que se sobrealimenta a través
de un compresor Eaton. Este sistema le ofrece al conductor
lograr en el coche una potencia de trescientos treinta y
cinco (335) caballos de fuerza. El motor del DB7 le proporciona
la potencia a sus ruedas posteriores mediante una caja de
cambios de uso manual que cuenta con 5 velocidades. También
puede hacerlo a través de una caja de cambios automática
de 4 velocidades.
Otra importante particularidad de que dispone el modelo
DB7 de Aston Martin está relacionada con los elementos
de seguridad que proporciona el coche. Además de
un sistema airbag y ABS, el DB7 cuenta con un novedoso sistema
que evita el patinamiento del coche y que alcanza su máximo
rendimiento en las situaciones más adversas (superficies
humedad, fango, etc). Además, todas las inclemencias
del tiempo no pueden dañar de forma sostenida los
materiales que componen la carrocería del DB7. Los
ingenieros que lo crearon emplearon varios paneles de zinc
para recubrir toda la carrocería. En los extremos
en que cada panel se junta, se ha tenido la precaución
de sellar cada unión con cera y, posteriormente,
todos los elementos han sido sometidos a procedimientos
anticorrosivos.
Finalmente, el interior del coche permite ser ocupado por
cuatro pasajeros aunque debe consignarse que los asientos
traseros son un poco más angostos que los delanteros
y, en determinados casos y para determinados cuerpos, pueden
resultar algo incómodos. El DB7 cuenta, además
en su interior, con terminaciones de madera de nogal y los
cuatro asientos se recubren con un tipo de cuero cuyo tratamiento
sólo se realiza en Inglaterra. |